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Retraso madurativo en niños: Diagnóstico, síntomas y tratamiento

retraso madurativo

¿Has oído alguna vez la etiqueta de retraso madurativo? En este post, conocerás qué es exactamente, las causas que lo provocan, a que áreas afecta y la forma de detección y tratamiento adecuados.

Los hitos del desarrollo, como andar o hablar, presentan unos períodos de consolidación dentro de los cuales se espera que cada niño los desarrolle. Sin embargo, hay niños que siguen un ritmo más lento y necesitan más tiempo para su desarrollo. En estos casos hablamos de retraso madurativo.

1. ¿Qué es el retraso madurativo?

El retraso madurativo es un retraso en la velocidad del desarrollo del niño, es decir, el desarrollo es normal, pero existe un retraso respecto al nivel de los niños de su edad. Se diagnostica entre los dos y seis años y puede afectar a diferentes áreas del desarrollo (lenguaje y comunicación, cognición, motricidad y socialización).

Si únicamente se ve afectada un área, sería conveniente hablar de un retraso específico de esa área y no un retraso madurativo.

Este retraso, generalmente, suele ser temporal y con ayuda especializada puede revertirse, pero también puede ser una señal de alarma de otros trastornos graves. Algunos de estos trastornos son difíciles de detectar a una edad temprana. Por este motivo, es fundamental conocer la causa de este retraso y así poder hacer un diagnóstico más acertado.

2. ¿Qué causas provocan el retraso madurativo?

Hay muchas condiciones diferentes que pueden llevar a que un niño tenga un retraso en el desarrollo. Algunas de las causas se pueden revertir fácilmente si se detectan a tiempo, como la pérdida de audición por infecciones del oído. A continuación, se enumeran algunas de las causas más frecuentes que pueden producir retraso madurativo:

  • Causas de origen prenatal: Genéticas, hormonales, infecciosas y/o lesiones de la madre
  • Origen perinatal: prematuridad, lesiones del sistema nervioso y/o traumatismos
  • Causas de origen postnatal: Parálisis cerebral, tumores cerebrales, epilepsia, traumatismo craneoencefálico, desorden metabólico, infecciones graves, enfermedades cerebro-vasculares y/o anomalías congénitas del sistema nervioso.

Además de estas causas de naturaleza física, el contexto dónde crece el niño puede interferir en su ritmo de desarrollo:

  • Traumas psicológicos: abandono, abuso sexual, etc.
  • Carencia de estimulación: ingresos hospitalarios prolongados, crianza con poca variedad de estímulos o sin apenas oportunidades de estimulación adecuadas.
  • Modelo de educación inadecuado: padres o tutores sobreprotectores o dejadez de los padres en cuanto al fomento

3. ¿Qué áreas pueden estar comprometidas en el retraso madurativo?

A menudo, los retrasos en el desarrollo afectan más de un área del desarrollo de un niño. Algunas de estas áreas son las siguientes:

3.1. Área cognitiva

El retraso cognitivo se aprecia en los bebés cuando no muestran curiosidad por el entorno. Los niños más mayores presentan dificultades de aprendizaje. Por ejemplo, pueden tener problemas para empezar a hablar, contar o aprender palabras nuevas. La intervención suele ser interdisciplinar con psicólogo, logopeda o pedagogo según las necesidades específicas de cada caso.

3.2. Área motora

La motricidad consiste en coordinar grupos de músculos de gran tamaño como los de las extremidades (motricidad gruesa) o músculos más pequeños (motricidad fina) como los de las manos. Los bebés con retrasos en la motricidad gruesa pueden tener dificultad para voltearse o mantenerse erguidos. Los niños mayores pueden tener problemas para caminar, para subir y bajar escaleras, saltar o correr. A los niños con retrasos en la motricidad fina les cuesta sujetar objetos pequeños y manipularlos como atarse los zapatos. Los profesionales encargados de esta área son los fisioterapeutas y los terapeutas ocupacionales.

3.3. Área comunicativa y del lenguaje

  • Lenguaje receptivo: problemas para comprender palabras, conceptos u órdenes. Por ejemplo, pueden tener dificultades para identificar partes del cuerpo, animales, seguir órdenes, etc.
  • Lenguaje expresivo: Suelen ser niños que tardan en balbucear, en comenzar a decir sus primeras palabras, en construir oraciones. Tienen un vocabulario pobre y/o realizan oraciones muy sencillas para su edad.
  • Combinación de retrasos receptivos y expresivos.

El profesional que se encarga de esta área es el logopeda.

3.4. Área social y emocional

Los bebés pueden no sonreír o no hacer sonidos a la hora de comunicarse con los demás. En los niños, pueden existir dificultades para expresar sentimientos o relacionarse con otras personas porque carecen de iniciativa para conversar, no son capaces de mantener una conversación o desconocen las señales sociales.  Los profesionales que diseñan y llevan a cabo el programa de tratamiento son el psicólogo y el logopeda.

Áreas retraso madurativo

4. ¿Cómo se detecta el retraso madurativo?

La familia y los profesores son las personas que más tiempo pasan con el niño y, generalmente, son los que perciben que el niño no está alcanzando los hitos de desarrollo acordes a su edad. En estos casos, se recomienda consultar con el pediatra lo antes posible. El pediatra es otra de las personas que suelen detectar problemas en las revisiones.

Si lo consideras oportuno, puedes consultar a otros profesionales sanitarios como neuropediatra para realizar una evaluación exhaustiva que aporte información sobre el problema de tu hijo en las diferentes áreas de desarrollo. Esta evaluación se lleva a cabo con la aplicación de escalas de desarrollo que comprenden las diferentes áreas.

5. ¿Cómo es el tratamiento del retraso madurativo?

En caso de ser diagnosticado con retraso madurativo es importante comenzar cuanto antes una intervención temprana diseñada en base a los resultados de la evaluación. Dependiendo del tipo y características del retraso madurativo es posible que tu hijo requiera un equipo multidisciplinar formado por psicólogo, logopeda, pediatra, neurólogo, fisioterapeuta o terapeuta ocupacional.

Estos equipos se encuentran en los centros de atención temprana. Durante el tratamiento, se realizan revisiones periódicas para comprobar los progresos. La colaboración familiar es muy importante para trabajar también en casa siguiendo las pautas e indicaciones de los profesionales. Asimismo, la coordinación con el colegio es otro punto clave para que el tratamiento sea exitoso.

6. ¿Cuál es el pronóstico y evolución del retraso madurativo?

En la mayoría de los casos, con la intervención adecuada y la implicación y apoyo familiar, los niños consiguen alcanzar el ritmo de desarrollo esperado para su edad, superando el diagnóstico de retraso madurativo. Sin embargo, hay un número de casos que, con el tiempo, el aparentemente retraso madurativo puede verse agravado con otros síntomas que hasta entonces no eran tan evidentes, por lo que el diagnóstico pasaría a ser el correspondiente al trastorno detectado.

Algunos de los más habituales son: trastorno del lenguaje, trastorno del espectro autista, discapacidad intelectual o trastorno del desarrollo intelectual.

Por otro lado, las exigencias educativas y sociales aumentan con el transcurrir de los años. En el caso de que el niño no reciba el tratamiento adecuado a sus necesidades de forma temprana puede hacer que el niño acarré dificultades hasta la edad adulta. Es importante tener en cuenta que el nivel de desarrollo de los niños con retraso madurativo suele encontrarse uno o dos años por debajo respeto a los niños de su edad. Esta diferencia de desempeño puede ser percibida por el niño y provocar una baja autoestima.  

7. Referencias bibliográficas

  1. Gómez, A., Viguer, P. y Cantero, M.J. (2003). Intervención temprana. Madrid: Pirámide.
  2. Pérez-López, J.  y Brito de la Nuez, A.G. (2004). Manual de atención temprana. Madrid: Pirámide.
  3. Yañez, G. (2016). Neuropsicología de los trastornos del neurodesarrollo. México: Manual Moderno.

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Jennifer Mateos

Jennifer Mateos

Soy Jennifer Mateos, Logopeda con más de 10 años de experiencia. Estoy Graduada en Logopedia por la Universidad de Salamanca y estoy colegiada en el Colegio de Logopedas del País Vasco (nº de colegiada: 480550). Actualmente, trabajo como Logopeda en mi propio despacho que está ubicado en el centro de Bilbao.