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Los músculos de la cara y sus funciones

músculos de la cara y sus funciones

El rostro humano posee más de 40 músculos faciales. Son músculos que unen la piel del rostro y el cuero cabelludo con diferentes huesos del cráneo y de la cara. Los músculos de la cara se colocan alrededor de las aberturas faciales (es decir, de la boca, ojos, nariz y orejas) o se extienden a lo largo del cráneo y el cuello. En este artículo analizaremos en detalle cuáles son los músculos de la cara y sus funciones.

¿Qué funciones realizan los músculos de tu cara?

Los músculos faciales controlan los movimientos de los labios, mejilla, mandíbula, nariz, orejas, frente y párpados. Gracias a estos movimientos, estos músculos actúan en la succión, masticación, deglución, articulación de sonidos y expresión facial de emociones. También realizan otras funciones como silbar o proteger los ojos.

¿Cuáles son los músculos de la cara?

Para facilitar la explicación de los distintos músculos de la cara vamos a dividirlos en los siguientes apartados: músculos de los ojos y las cejas, músculos auriculares, músculos de la nariz, músculos de la boca y de los labios y músculos del cuello.

Músculos de los ojos y las cejas

Estos músculos se encargan de la movilidad de los ojos y de la piel de la frente, lo que provoca diferentes gestos expresivos. Todos son inervados por el nervio facial (VII par craneal). Algunos de los músculos más importantes son los siguientes:

  • Occipitofrontal: se extiende desde las cejas y recubre la superficie superior del cuero cabelludo. Es el responsable de levantar las cejas y la piel de la frente, del movimiento hacia adelante y hacia atrás del cuero cabelludo, así como de arrugar la frente.
  • Orbicular de los ojos: localizado delante de la cuenca del ojo y con forma circular. Permite el cierre del párpado de forma suave y fuerte y facilita el flujo de lágrimas a través del sistema lagrimal.
  • Corrugador superciliar: se encuentra en la parte posterior del orbicular de los ojos y debajo del músculo occipitofrontal. Se origina en el hueso frontal y se inserta en la piel de la ceja. Este músculo tira de la ceja hacia abajo y medialmente, lo que provoca arrugas verticales en la frente. Produce expresiones faciales de tristeza y también ayuda a proteger el ojo de la luz intensa. 

Músculos auriculares

Son músculos en forma de abanico que conectan el pabellón auricular con el cuero cabelludo y mueven la piel alrededor de las orejas. Intervienen en el bostezo o la sonrisa. Están inervados por el nervio facial. Estos músculos incluyen: músculo auricular anterior, músculo auricular superior y músculo auricular posterior.

Músculos de la nariz

Son los que ejecutan los movimientos de la nariz y la piel circundante y participan en la función respiratoria. Se encuentran inervados por el nervio facial. Los músculos de la nariz más relevantes son:

  • Piramidal de la nariz o músculo Prócer: surge de los huesos y cartílagos nasales laterales superiores y sus fibras se fusionan con el músculo frontal en las cejas. Este músculo tira hacia abajo de la parte medial de las cejas, provocando arrugas transversales en la piel de la frente y entre las cejas. Junto con el músculo corrugador superciliar, genera el gesto de fruncir el ceño. Está involucrado con expresiones faciales de tristeza, desconcierto o enfado.
  • Nasal: músculo pequeño que se originan en el maxilar y se extiende a cada lado del dorso de la nariz. La función del músculo nasal consiste en comprimir la abertura nasal y dilatar las fosas nasales.  Es un músculo activo durante la respiración profunda y momentos de dificultad respiratoria. Asimismo, actúa en estados emocionales como la ira.
  • Músculo mirtiforme: musculo con forma de abanico insertado en la piel del subtabique nasal y el borde posterior de las aperturas nasales. Algunas de sus fibras que fusionan con el músculo nasal. Su función consiste en deprimir el ala de la nariz y estrechar su apertura.
  • Transverso de la nariz: de forma triangular, se extiende desde el dorso de la nariz hasta integrarse con el músculo mirtiforme. Realiza la función antagonista del mirtiforme, es decir, expande el ala de nariz, junto a otro músculo llamado dilatador de la nariz.

Músculos de la boca y de los labios

Controlan la forma y los movimientos de la boca y de los labios. Su inervación corresponde al nervio facial. La masticación está controlada principalmente por cuatro músculos inervados por el nervio trigémino (V par craneal). Estos son: temporal, pterigoideo medial, pterigoideo lateral y masetero. A continuación, se indican algunos de los músculos más importantes de la boca y de los labios:

  • Buccinador: músculo ubicado en el interior de la mejilla. Se origina en la mandíbula superior e inferior. La función del músculo buccinador es comprimir la mejilla contra los molares y evitar la acumulación de comida en esa zona. También contribuye a la succión, a silbar, a mantener el bolo alimenticio en el centro de la cavidad bucal y a inflar las mejillas.  
  • Risorio: músculo con forma triangular. Sus fibras se dirigen horizontalmente hacia los ángulos de la boca. Su función principal consiste en tirar de los ángulos de la boca hacia los lados y hacia arriba para producir una sonrisa. En esta tarea también intervienen los músculos cigomáticos. Estos tres músculos junto con otros músculos como el orbicular de los labios permiten posicionar la boca para articular los sonidos.
  • Masetero: tiene forma de paralelogramo y va desde el pómulo a cada lado de la mandíbula. Eleva la mandíbula durante la masticación y también permite que la mandíbula sobresalga hacia fuera.
  • Músculo orbicular de los labios: círculo muscular que rodea la boca. Se origina en el maxilar y se adhiere a los labios. Permite realizar acciones como el habla, silbido, soplo, succión y masticación. Asimismo, produce diversas expresiones faciales como la unión de los labios y su fruncimiento
  • Elevador del labio superior y del ala de la nariz: Se origina en el maxilar, insertándose en la piel sobre el cartílago alar de la nariz a ambos lados de la misma y en la parte lateral del labio superior. Dilata la fosa nasal y eleva el labio superior.
  • Elevador del labio superior: musculo de forma triangular que se origina en el hueso cigomático y se adhiere a la piel y la mucosa del labio superior. Es responsable junto con el músculo citado anteriormente de la elevación del labio superior.
  • Músculo canino o músculo elevador del ángulo de la boca: Músculo en forma de cuadrado que surge de la fosa canina del maxilar y se inserta en la piel y mucosa de las comisuras. Su función principal es elevar el ángulo de los labios junto con los músculos risorio y cigomáticos produciendo parte de la expresión de una sonrisa.
  • Triangular de los labios o depresor del ángulo de la boca: Se inserta en el maxilar y en las comisuras labiales. Deprime las comisuras de la boca y contribuye a expresar sentimientos de tristeza o enfado. Además, este músculo ayuda a abrir la boca al hablar o comer.
  • Cigomático mayor y cigomático menor: Surgen del hueso cigomático y se extienden a la comisura labial. Su función consiste en mover hacia arriba y hacia afuera la comisura labial y producir así una sonrisa en sinergia con otros músculos.
  • Cuadrado del mentón o depresor del labio inferior: Musculo de aspecto cuadrangular que se inserta en la mandíbula y en la piel y mucosa del labio inferior. Moviliza hacia abajo y hacia fuera el labio inferior provocando la mueca de “hacer pucheros”.
  • Borla del mentón: Músculos par y cónico que surge de la fosa incisiva de la mandíbula y desciende para insertarse en la piel del mentón. Su contracción eleva la piel del mentón creando arrugas y expresando duda y tristeza. También da forma a los labios mientras se bebe.

Músculos del cuello

Se clasifican según su localización respecto al hueso hioides. A continuación, se explican los músculos más relevantes.

Músculos suprahioideos

  • Milohioideo: conforma la parte inferior o suelo de la boca y está inervado por el nervio trigémino. Eleva el hueso hioides, el suelo de la boca y la lengua actuando en la deglución y en el habla.
  • Digástrico: se extiende desde el hueso hioides hasta la mandíbula. Inervado por el nervio milohioideo y facial. Eleva el hueso hioides y desciende la mandíbula, participando de este modo en la masticación.
  • Genihioideo: se extiende desde el hueso hioides hasta la mandíbula. Inervado por el nervio hipogloso (XII par craneal), interviene en el descenso de la mandíbula y amplía la faringe en la deglución
  • Geniogloso: músculo par de forma triangular que corresponde con la cara dorsal de la lengua. Inervado por el nervio hipogloso. Permite la retracción, proyección y depresión de la lengua y contribuye a la respiración y a la deglución.
  • Hiogloso: músculo en forma de cuadrilátero que se inserta en el hueso hioides hasta la cara lateral de la lengua. La inervación es realizada por el nervio hipogloso. Deprime y retrae la lengua.​

Músculos infrahioideos: inervados por el nervio hipogloso (XII par craneal)

  • Omohioideo: se extiende a los lados del cuello, desde la escápula al hueso hioides. Es un depresor del hueso hioides.  
  • Esternohioideo: se inserta en la clavícula hasta el hueso hioides. Su acción es el descenso del hueso hioides facilitando la deglución y la fonación.
  • Esternotiroideo: se extiende desde el esternón hasta el cartílago tiroides. Provoca el descenso del hueso hioides y la laringe durante la deglución. Gracias a este movimiento, controla el tono durante la fonación.
  • Tirohioideo: se extiende dese el cartílago tiroides al hueso hioides. Puede descender el hueso hioides o elevar la laringe.

¿Qué complicaciones pueden afectar a los músculos faciales y sus funciones?

Los músculos faciales reciben señales del cerebro a través del nervio facial para funcionar. Cuando los músculos faciales no pueden recibir las señales cerebrales correctamente pueden ocurrir diversas situaciones:

  1. Parálisis facial.
  2. Dificultad para masticar, hablar o realizar expresiones faciales.
  3. Babeo.
  4. Aspecto caído o flácido de la cara.
  5. Reducción de la producción de lágrimas por la incapacidad del cierre correcto de los párpados que causa sequedad y daños en la vista.
  6. Blefaroespasmo o contracción espasmódica repetitiva e involuntaria del músculo orbicular.
  7. Espasmo hemifacial o contracción involuntaria e indolora de un lado de la cara.
  8. Trastornos temporomandibulares como bruxismo.

¿Qué causa las alteraciones de los músculos de la cara y sus funciones?

Los problemas con el nervio facial y los músculos faciales pueden ser causados​​por diversas afecciones:

  • Enfermedad autoinmune: enfermedades como el síndrome de Guillain-Barré o la esclerosis múltiple pueden causar parálisis facial.
  • Cáncer de cabeza y cuello: Un tumor puede interferir con la función de los músculos faciales.
  • Infección: una infección bacteriana o viral pueden causar inflamación del nervio facial y problemas en los músculos de la cara como debilidad o parálisis. Esto ocurre en la parálisis de Bell, infecciones de oídos, enfermedad de Lyme o síndrome de Ramsay-Hunt.
  • Lesión en la cabeza o la cara: los traumatismos faciales pueden dañar el nervio facial y los músculos faciales.
  • Accidente cerebrovascular: puede causar debilidad o parálisis facial repentina.
  • Cirugías: Las ramas del nervio facial pueden lesionarse en diferentes tipos de cirugía como en la resección de un tumor, en la operación de la articulación temporomandibular, en la cirugía del oído medio y en el estiramiento facial.

¿Qué puede hacer la Logopedia?

La terapia miofuncional aplicada en logopedia tiene como finalidad reestablecer el equilibrio muscular orofacial que puede verse alterado en la disfunción del nervio facial. Para llevar a cabo esta tarea se aplican diferentes tipos de ejercicios y técnicas

Por otro lado, los músculos faciales contribuyen a los signos del envejecimiento y son objetos frecuentes de procedimientos cosméticos y quirúrgicos. La logopedia estética, es un tratamiento de logopedia basado en técnicas de motricidad orofacial que tiene como objetivo tonificar la musculatura del rostro, minimizar arrugas, prevenir su aparición y mejorar la circulación.

Referencias bibliográficas

  1. Bartuilli, M., Cabrera, P.J. y Periñán, Mª C. (2008). Guía técnica de intervención logopédica. Terapia miofuncional. Madrid: Síntesis.
  2. Susanibar, F., Parra, D. y Dioses, A. (2013). Motricidad orofacial. Fundamentos basados en evidencias. Madrid: EOS
  3. Netter, F. H. (2011). Atlas de anatomía humana. Barcelona: Elsevier.

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Jennifer Mateos

Jennifer Mateos

Soy Jennifer Mateos, Logopeda con más de 10 años de experiencia. Estoy Graduada en Logopedia por la Universidad de Salamanca y estoy colegiada en el Colegio de Logopedas del País Vasco (nº de colegiada: 480550). Actualmente, trabajo como Logopeda en mi propio despacho que está ubicado en el centro de Bilbao.